¿Cómo saber cuál es el mejor DJ para tu evento?

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Has decidido contratar a un DJ para tu evento, pero ¿cuál es el mejor? Realizar una búsqueda rápida en internet para encontrar posibles DJ solo te devolverá una lista infinita de profesionales (y otros tantos aficionados) que pueden dar (o no) el perfil para tu evento. Pero, de nuevo, ¿cuál escoger? Contar con referencias de anteriores trabajos o eventos es una buena manera de asegurarse estar ante un profesional, que al fin y al cabo es lo más importante, pero cada evento es diferente y es por ello importante tener en cuenta los siguientes puntos:

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– ¿Está especializado en eventos como el mío? –

Eventos hay muchos, y no es lo mismo tener experiencia amenizando un cóctel o la inauguración de una exposición de arte que animar a cientos de personas en un festival o en un gran evento musical. Por ello, es importante asegurarse de que ha participado anteriormente en eventos como el que va a suceder y de que sus clientes quedaron satisfechos con su trabajo. Para comprobar esto es importante pedirle referencias y grabaciones o vídeos de eventos pasados en los que ha participado.

 

– ¿Cuenta con el equipo adecuado? –

Este punto, después del anterior, es igualmente importante, pues para ser un DJ profesional no basta con disponer de un ordenador con acceso a internet, pues no todos los locales cuentan con conexión a internet o altavoces adecuados, así que hay que asegurarse de que el DJ cuenta con todo el equipo necesario para que la música no sea un problema en el evento.

 

– ¿Se puede elegir la música? –

Ciertamente, si estamos contratando a un DJ es porque confiamos en su profesionalidad y en su gusto musical (aunque esto lo hemos comprobado anteriormente, claro). Sin embargo, ciertos eventos reúnen a invitados muy cercanos que seguramente quieran escuchar determinadas canciones que les unen y que le van a dar al evento ese toque familiar y de amigos, así que hay que asegurarse de que el DJ está de acuerdo en cambiar el estilo si el ambiente así lo requiere.

 

– ¿Cuál su estilo al vestir? ¿Podría cambiarlo? –

Cada persona tiene su propio estilo al vestir y no hay ningún problema con ello, pero también es cierto que algunos eventos requieren etiqueta o un estilo muy concreto, así que hay que preguntarle al DJ si le importaría adaptarse a la vestimenta del evento.

 

– ¿Firmamos un contrato? –

Contratar a un DJ no es: “ey, pásate por mi evento y te pago al final”. Si queremos establecer una relación profesional hay que asegurarse de que todo se hace legalmente, y para ello es necesario firmar un contrato con el que ambas partes sepan que la otra va a cumplir lo estipulado (o tomar medidas en caso de que no sea así).

Los beneficios de tener un dj en tu fiesta

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Una boda, un cumpleaños, una graduación… cualquier celebración que se precie ha de contar con buena música que anime a los asistentes, sobre todo cuando la primera parte de charlar y comer da paso a la fiesta en sí. Bailar sin parar durante cualquier evento lo hace la mejor de las fiestas, un recuerdo vago para el futuro que sin duda se quedará en un “¡cómo baile en esa boda!”. La música es vida y la música no puede parar, aunque no podemos dejar en manos de cualquiera la lista de reproducción, pues para gustos los colores. Sin embargo, hay ciertas canciones que nos mueven a todos por igual, que son clásicos que forman parte de nuestra cultura, que invitan inevitablemente a bailar, y ese es justamente el trabajo de un dj para fiestas: acertar con la música para mover a la gente en masa a la pista. ¿Quieres conocer otros beneficios que implican contratar a un dj para tu fiesta?

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– Experiencia –

Una fiesta dura horas, por lo que el estado de ánimo cambia en función de la hora, las copas de más o lo que esté ocurriendo en este momento. Es decir, si hablamos de una boda… al principio todo será calmo y correcto, se comerá tranquilamente para poco a poco pasar a la fiesta. La experiencia con la que cuenta un dj le hace un experto conocedor de la música que necesita la fiesta en función del momento, por lo que sabrá elegir música más tranquila durante la comida para poco a poco ir escogiendo los mejores temas que animen a la gente. Además, como dijimos anteriormente, para mover a una gran masa que seguramente tendrá gustos musicales muy diferentes habrá que decantarse por esos temas nostálgicos, que apelen a la herencia cultural, para que todas las personas sientan que esa música ha sido escogida especialmente para ellas.

– Música sin cortes y original –

Tener a una persona siempre pendiente de la música permite que nunca se corte, que la banda sonora esté siempre rodando y con la música correcta en función del momento. El trabajo de un dj consiste en que la música nunca pare de sonar, y eso es muy importante en cualquier fiesta. Además, las canciones serán originales (contratando a un grupo las versione serán diferentes), lo cual animará aún más a la gente, ya que acabarán cantando a voz en grito.

– Buen equipo: Montaje y desmontaje –

Contratar a un dj no solo implica su profesionalidad y atención constante a la música, sino que habitualmente cuenta con un buen equipo que él mismo se encargará de trasladar al lugar de la fiesta, además de montarlo y desmontarlo. Es decir, tú no tendrás que encargarte de nada referente a la música ni al equipo, sino que será el dj quien prevea todo lo necesario para que la música no falte en la fiesta.

– Precio asequible –

En comparación con contratar a una banda, un dj sale más barato, pues solo es una persona la que tiene que trasladarse a la fiesta, además de que el equipo a transportar es menor.